Seminario sobre alimentación y antioxidantes

Seminario sobre Alimentación y Antioxidantes:los vinos


El beneficio que el consumo moderado de vino y cava tiene en el organismo empieza a trascender el ámbito coronario, ya que diversas investigaciones están demostrando el efecto protector de este alimento en la prevención del cáncer.

Esta es una de las conclusiones del Seminario sobre Alimentación y Antioxidantes: los vinos, organizado por la Fundación para la Investigación del Vino y Nutrición (FIVIN). El seminario se celebró en Madrid los días 25 y 26 de mayo en el marco del VII Simposio Internacional sobre Alimentación, Lípidos y Aterosclerosis. El simposio estuvo dirigido por el doctor José Antonio Gutiérrez Fuentes, director general del Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Sanidad y co-dirigido por el doctor Salvador Moncada.

El doctor Jesús Millán, catedrático de Medicina Interna y director médico del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, hizo hincapié en la necesidad de un consumo de antioxidantes en la dieta, a lo que puede contribuir una ingesta moderada diaria de vino en las comidas. "Diversos estudios epidemiológicos sugieren que las cantidades deben ser diferentes en el hombre y en la mujer. La mayoría de los vinos tienen entre 12 y 13 grados. Para este tipo de caldos se aconseja en los hombres un consumo diario repartido entre las principales comidas equivalente a dos copas en el caso del hombre y a una copa o copa y media en el caso de la mujer", explicó el experto. Millán dirige un equipo de especialistas en el Gregorio Marañón que vienen estudiando desde 1996 los posibles efectos beneficiosos del vino. El catedrático de Medicina Interna señaló que los polifenoles, en concreto los estilbenos, tienen una acción antiproliferativa tumoral y en ellos radica el papel protector del vino frente al cáncer. "Los polifenoles son moléculas más o menos complejas que tienen capacidad para fijarse a los radicales libres y así neutralizar la oxidación de los componentes orgánicos que éstos causan. Los polifenoles intervienen en el proceso de aterogénesis evitando la oxidación de las lipoproteínas de la placa de ateroma depositada en las arterias, por lo que reducen el riesgo coronario", explicó el catedrático de Medicina Interna.

La doctora Clarisa Salado, directora del Programa Quimioprevención INBIOMED, destacó que son necesarios nuevos estudios que profundicen en la importancia de los antioxidantes a la hora de prevenir la enfermedad neoplásica. Sin embargo, la especialista puntualizó que "dada la importancia de la inflamación en el desarrollo de los tumores primarios y en el proceso metastásico, los antioxidantes podrían desempeñar un papel preventivo, ya que no sólo eliminan metabolitos responsables del estrés oxidativo, sino que tienen un efecto antiinflamatorio". Para ilustrar la capacidad antioxidante del vino, la doctora Salado la comparó a la de otros alimentos. "Se sabe, por ejemplo, que un vaso de vino tinto (150 ml) equivale a siete zumos de naranja, veinte de zumo de manzana, dos tazas de té, cinco cebollas o cinco berenjenas. De todas formas, lo más importante no es la capacidad antioxidante de un alimento en particular, sino el conjunto de antioxidantes que puede aportar una dieta equilibrada", indicó.

Durante el seminario de FIVIN se presentó un estudio realizado conjuntamente por la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona y la Universidad de California sobre la capacidad de 47 tipos de cava de inhibir la oxidación de las lipoproteínas de baja intensidad (LDL). Una de las responsables de la investigación, la doctora Rosa Lamuela-Raventós, señaló que en los vinos blancos y en el cava convergen una gran variedad de compuestos fenólicos. "Aun así, quedan muchos compuestos fenólicos con propiedades antioxidantes que todavía no han podido identificar. Todos estos compuestos pueden actuar sinérgicamente potenciándose los unos a los otros, incrementándose su actividad fisiológica", afirmó la experta.

La doctora Karla Slowing, del Departamento de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid, señaló que tanto los vinos blancos como los tintos y el zumo de uva poseen un potencial antioxidante superior, incluso, al de la vitamina E. Según la doctora Henar Ortega, del Servicio de Bioquímica e Investigación del Hospital Ramón y Cajal, aunque todavía es necesario realizar nuevos estudios que profundicen en el papel del antioxidante en la prevención de la aterosclerosis, "está claro que es más eficaz disponer de diversos antioxidantes (vitamina C, vitamina E o los flavonoides que contiene el vino) y en una determinada proporción que poseer elevadas concentraciones de uno sólo de ellos. Por tanto, es importante mantener un equilibrio entre aquellos antioxidantes para prevenir la oxidación y, con ello, supuestamente, retrasar la aterosclerosis".

Las jornadas organizadas por FIVIN fueron presididas por Fernando Antezana, ex subdirector general de la OMS y actual vicepresidente de la Fundación. Antezana destacó el rigor científico de los estudios promovidos por FIVIN. Es necesario continuar con esta labor de investigación y diseminar la información más importante de que disponemos, de forma que cada individuo y la sociedad asuman sus responsabilidades y conducta como comunidad e individuos informados".

FIVIN es una fundación privada que surgió en 1992 con el objetivo de investigar los beneficios del vino y el cava sobre la salud en el ámbito europeo. Entre sus actividades destaca la promoción de estudios científicos sobre las propiedades de este producto, así como la difusión de su efecto protector entre diversos colectivos sociales.