Ron Añejo Cacique 500 es producido exclusivamente en la Hacienda Saruro, en el Estado Lara, Velezuela, donde los más puros manantiales de agua y fértiles plantaciones de caña, garantiza los mejores ingredientes, 100% naturales. Su alma se destila a la manera tradicional: artesanalmente y en antiguos alambiques de cobre. Luego, reposa largo tiempo, cerca de 8 años, hasta alcanzar su grado ideal de madurez en barricas de roble cuidadosamente seleccionadas y ubicadas en bodegas rodeadas de palmeras. Maestros roneros catan el resultado final, barrica a barrica, reservando las mejores, para "Cacique 500".
El proceso de elaboración del ron empieza con la melaza, "un producto generado en la rectificación del azúcar. Contiene entre un 50 y un 55 por ciento de azúcar". Como toda bebida alcohólica, el primer paso es la fermentación, proceso biológico por medio del cual una levadura metaboliza el azúcar y lo transforma en alcohol. "De allí obtenemos entre un 7 y un 9 por ciento de alcohol". Una vez fermentada la melaza se pasa a la fase de destilación. En Licorerías Unidas se usan tres métodos, el de destilación discontinua, del que se obtienen rones pesados; el de destilación continua, del que se obtiene alcohol de alta pureza; y un tercer método que combina los dos anteriores. "Se obtienen siete tipos de ron que, una vez envejecidos en siete tipos de barriles distintos, producen 35 rones de diferentes aromas y sabores". Cabe destacar aquí que todos los productos de Cacique son en realidad una mezcla de rones distintos en varias proporciones. La fase de añejamiento, anterior a la de la mezcla, se realiza en barricas de roble blanco. De acuerdo al tiempo de envejecimiento surgirán otros tantos tipos de ron, que después habrán de ser mezclados para obtener los productos finales, "porque a medida que envejece, se va haciendo diferente el producto. El mismo barril, de un año a otro, sabe de otra forma. Luego, en la fase de mezcla, es fundamental el trabajo de nuestros maestros blendeadores".
Uno de los retos más grandes ha sido mantener invariable el gusto de cada botella desde hace dos décadas". El grupo de catadores evalúan a diario sus productos. "Es una prueba básicamente subjetiva, por lo que debemos trabajar en equipo. Mientras mayor sea el equipo, mayor será la objetividad de la prueba". Añade que esta prueba es de una delicadeza tal que, para que sea cien por ciento efectiva, los maestros roneros no deben usar perfumes ni fumar antes de las pruebas, y mucho menos beber licor el día anterior.
Nota de Cata: Su sabor es pleno, aterciopelado y elegante al paladar, recuerda la suavidad del cognac y se equilibra con el sobrio carácter de madera que aporta su envejecimiento.
Sugerencia de Consumo: La mejor manera de apreciarlo es tomarlo con cola negra y un toque de amargo de angostura. Es un ron ideal para compartir en los mejores momentos o para darse un gusto con los mejores amigos.
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