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Las bodegas Juan Gil se ubican en el centro geográfico de la finca, en las laderas del norte del monte llamado De Cerezo, que también pertenece a la propiedad. Este monte se encuentra cubierto de una extensa masa forestal que abriga la parte posterior de las instalaciones. El resto del perímetro de las mismas esta rodeado por viñedos. En esta umbría, la bodega queda protegida del calor propio de la zona y además se aprovechan los desniveles del terreno para que las instalaciones se adecuen de manera que no perjudiquen la calidad de las uvas.
Las instalaciones están diseñadas por el personal de la bodega, haciendo convivir las nuevas tecnologías de última generación con la tradición vitivinícola de la familia. Se dispone de sistemas automáticos de captura de datos en planta que permiten tener trazabilidad absoluta de todos los embotellados, tanto en los procesos de elaboración como en sus movimientos internos, desde las viñas hasta su expedición a los clientes. La capacidad de elaboración de Bodegas Juan Gil es de tres millones y medio de kilos de uva. Todas las naves están climatizadas.
La nave de crianza tiene una capacidad de 3.000 barricas.
El equipamiento del laboratorio permite hacer todos los controles analíticos imprescindibles para garantizar la calidad de nuestros vinos y la seguridad alimentaria de todos nuestros clientes.
JUAN GIL MONASTRELL Vino tinto joven con cuatro meses de barrica 100 % Monastrell
Las uvas que han dado lugar a este vino proceden de viñedos viejos del noroeste de Jumilla, situados a 700 metros de altitud en los alrededores de nuestra bodega. La edad media de los mismos ronda los cuarenta años. Estas uvas fueron recolectadas a mano durante la tercera semana de octubre del año dos mil siete. La elaboración de las mismas se desarrolló a lo largo de dos semanas a 27 grados Celsius de temperatura. Una vez terminada su fermentación a principios de noviembre de dos mil siete, se pasó a barricas nuevas de roble francés y americano, donde ha permanecido durante cuatro meses hasta finales de marzo de dos mil ocho.
- NOTAS DE CATA:
Vino de color rojo picota intenso y vivo. Potente en la nariz, limpio y complejo, destacan aromas frutales muy atractivos, con toques de fruta madura y recuerdos de madera nueva. Bien constituido en boca, de buena estructura, vivo y sabroso, con cuerpo, equilibrado y de muy buena persistencia.
- MARIDAJE:
Arroces, guisos, legumbres, setas, estofados de carne, embutidos, morros y manos de cerdo, asados variados, carnes blancas y rojas en salsa plancha o parrilla, quesos de corta y media curación.
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