|
Benjamín Romeo se ha dedicado a buscar pequeños viñedos en los alrededores de
San Vicente, buscando exposiciones óptimas, y cuenta en la actualidad con unas
20 parcelas localizadas en San Vicente y pueblos cercanos, de viñas de entre 45
y 100 años. Las viñas están localizadas a una altura de entre 400 y 600 metros
sobre el nivel del mar. '
El Saúco', 'El Bullón', 'Azkueta', 'Mindiarte', 'San Juan', 'Asnillas', son
los nombres de algunas de las viñitas. En la actualidad el 85% de la uva es de
producción propia, y compra el resto, aunque "la idea es llegar a un 100% de uva
propia". Todo va orientado a la búsqueda de grandes vinos.
Poda en verde, aclareo de racimos, y prevendimia; hace un rosado que vende a
granel, lo mismo que con las partidas que puedan no convencerle. Se vendimia a
mano y en cajas, buscando la madurez, pero no la sobremaduración. Se usa
poquísimo sulfuroso, y los vinos no se filtran ni clarifican. La uva se desgrana
a mano y se fermenta en pequeñas cubas de madera abiertas que tiene en una
bodega/garaje que ha montado en el pueblo en los bajos de la casa de sus padres.
La fermentación es a una temperatura bastante baja, no superándose los 25
grados, y se hacen unos remontados muy suaves. El mosto se descuba directamente
a barrica, en la que hace la fermentación maloláctica. Utilizan diferentes
tonelerías francesas, siete u ocho diferentes, Vicard, Radoux, Sylvain,
Taransaud, etcétera, buscando siempre un roble de grano fino y tostado suave.
La crianza es variable, dependiendo de la añada, y la uva, normalmente
alrededor de los 18 meses. Los trasiegos se hacen siguiendo la luna, siempre en
menguante.
|