INGREDIENTES

• 250 ml aceite de oliva previamente hervido con la cáscara de un limón
• 250 ml vino blanco
• 750 gramos harina
• 1 cucharadita canela en polvo
• 15 gramos semilla de anís
• ralladura de la cáscara de un limón
• ½ copa de aguardiente (o vodka)
• 1 kilo de miel
• 100 gramos semillas de sésamo (ajonjolí)
• 100 gramos de almendra tostada picada



















Elaboración:

Poner la harina en un cuenco grande, hacer un hueco en medio, y añadir el aceite caliente (con la cascara de limón quitada), las especies, el vino y el aguardiente. Amasar bien para hacer una masa muy firme.

Calentar aceite para freír a 190º C.

Formar bolitas pequeñas con la masa y extenderlas en forma de disco lo más finamente posible. Coger los discos, pinchar dos bordes opuestos para que se peguen y colocar con cuidado en el aceite caliente. Freír hasta dorados. Escurrir sobre papel secante.

Cuando esté frito toda la masa en forma de pestiños, calentar la miel en una olla grande, dejar hervir un minuto y entonces poner unos cuantos pestiños en la miel. Sacarlas con una espumadera y dejarlas secar en una rejilla que se habría colocado en una placa para recoger la miel que cae.

Cuando los pestiños estén fríos y secos, pasarlos por el sésamo (versión clásica) por la almendra picada (versión mía) para terminarlos.







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